¿Quiénes Somos?
La
Delegación General del Perú, es una agrupación de comunidades
de religiosos y sacerdotes de la Congregación de los Misioneros Oblatos de
Inmaculada (O.M.I.), cuyo gobierno está confiado a un Superior mayor asistido
por un Consejo. Este Superior tiene la misma autoridad que un Provincial en su
Provincia, excepto en los asuntos reservados expresamente al Superior General
(Constitución OMI, 113).
“OBLATO” significa “entrega”; a Dios y a los demás por
medio de María Inmaculada, patrona de la Congregación y Reina
de las Misiones.
Como HOMBRES RELIGIOSOS viven una vida de comunidad, de oración,
humildad y confianza con los votos de Castidad, Pobreza, Obediencia y
Perseverancia.
Como HOMBRES APOSTOLICOS son personas de audacia,
disponibilidad, iniciativa, creatividad y celo.
Como HOMBRES MISIONEROS siempre están dispuestos a iniciar
nuevos caminos, a ir dónde nadie quiere ir.
¿Dónde nacieron los Oblatos?
En Francia, en el año 1816, su fundador es San Eugenio de
Mazenod, un joven sacerdote de 34 años, futuro Obispo de Marsella y canonizado
en el año 1995.
¿Cuándo llegaron al Perú?
El 2 de Septiembre de 1957, desde Chile llegó el primer
Oblato, P. Ovila Meunier. El 24, del mismo mes, se crea la Parroquia de Nuestra
Señora de Fátima en Chincha Alta, donde se le unieron otros oblatos canadienses
(francófonos) que vinieron desde Chile y Bolivia. En el año 1963, llegó un
grupo de cinco oblatos que vinieron de la Provincia Oblata
de San Pedro en el Canadá (anglófonos), para hacerse cargo de la Misión del Perú, que más
tarde al crecer en número de misioneros llega a ser una Delegación de la misma
provincia oblata. Con la restructuración de las provincias oblatas canadienses,
la provincia de San Pedro desapareció al unirse a la nueva Provincia de
Lacombe, el Superior General y su Consejo crearon la Delegación General
del Perú en el año 2005.