CONTAMINACIÓN
EN EL VALLE DEL MANTARO
1. El problema del impacto de la
contaminación ambiental
en La Oroya
La Oroya, con
una población de aproximadamente 5,000 habitantes está ubicada
a ,750 msnm en
la cuenca alta del río Mantaro, en la provincia de Yauli, Región Junín.
La Oroya está
localizada en un área rica en metales como el plomo, cobre, zinc, plata y
oro. La
extracción y refinación de estos metales por parte de un complejo metalúrgico
ha sido la
actividad económica principal en La Oroya desde 9 . La operación y
propiedad del
complejo metalúrgico de La Oroya estuvo en manos del Estado peruano
desde 974 hasta
997 cuando el complejo fue vendido a la empresa Doe Run Co., la
más grande
productora de plomo en los Estados Unidos con sede corporativa principal
en St. Louis, Missouri. La propiedad del complejo le ha
permitido a Doe Run expandir
sus actividades
mineras al ámbito internacional y diversificar su producción hacia el
cobre, plata,
zinc, oro y otros metales. Actualmente el complejo es propiedad de Doe
Run Perú.
La actividad
metalúrgica de este complejo y otras operaciones mineras constituyen
un importante componente
de la actividad económica del Perú al proveer de casi el
50% de los
ingresos por exportaciones del país. Sin embargo, estudios de impacto
ambiental que se
han realizado en Perú y en otros países indican que la actividad
minera puede
alterar significativamente el ambiente natural que rodea a los complejos
mineros. Estas
alteraciones se pueden observar, por ejemplo, en la cantidad y
calidad del agua
afectadas por acumulación de metales tóxicos, residuos químicos y
deshechamiento
de materiales. En el caso de La Oroya, en base a datos de 996 al
000, el estudio La Oroya No
Espera, indica que las “concentraciones de contaminantes
en los efluentes
del complejo metalúrgico se mantienen muy arriba de los estándares
peruanos e
internacionales, y lo que es más grave, que son de magnitudes extremas”.
La actividad
minera también tiene un efecto negativo sobre el aire que se manifiesta
en la reducción
de la visibilidad, corrosión de materiales y superficies de casas, autos
y vestimenta, y destrucción
de la vegetación y cultivos comerciales y de consumo
doméstico. El
estudio La Oroya No Espera indica que la comparación de los
parámetros
de calidad del
aire de 995 al 000 “demuestra que la calidad del aire se ha deteriorado
dramáticamente
con respecto al contenido de dióxido de azufre (SO ) y de metales
pesados como el
cadmio, plomo y arsénico”.
Los suelos
también son depositarios de la contaminación causada por la actividad
minera.
Elementos tóxicos provenientes del aire contaminado, de los deshechos
acumulados y del
agua contaminada se depositan en el suelo y en el polvo de los
hogares y las
comunidades aledañas a los centros mineros y en las áreas naturales y de
producción
agrícola expuestas a estos elementos. En el caso de La Oroya un reciente
estudio de
muestras de polvo realizado por la Asociación Civil Labor y Cooperación y
Occupational
Knowledge International indica que el 00% de las muestras tomadas en
la Oroya Antigua
superan largamente la norma máxima de 40 mg/pie² establecida por
la Agencia de
Protección Ambiental Estadounidense (EPA por sus siglas en inglés) y el
Departamento
Estadounidense de Vivienda y Desarrollo Urbano. Igual sucede con el
7 % de las
muestras de La Oroya Nueva y con el 88% del total de muestras obtenidas
en los interiores
de las casas en toda la ciudad.
El impacto
ambiental de la actividad minera causa gran preocupación no sólo
por sus efectos
en el medio natural sino sobre todo por sus efectos en el medio social,
especialmente en
la salud de la población. Esto no debe causar sorpresa dada la
estrecha
relación entre calidad del ambiente con la calidad de la salud. Como lo indica
el estudio La Oroya No
Espera y el reciente informe del CDC titulado Desarrollo de un Plan
Integral de
intervención para reducir la exposición al plomo y otros contaminantes en el
centro
minero de La
Oroya, Perú, mayo de 2005, el impacto adverso en la salud causado por
complejos
metalúrgicos ha sido estudiado en casos como el de Torreón en México y Trail
en Canadá, y
Smelterville (Idaho), El Paso (Texas) y Herculaneum (Missouri) en los
Estados Unidos.
Estos estudios han demostrado que la población y especialmente los
grupos de alto
riesgo como trabajadores de las fundiciones, niños, y madres gestantes
han sido seriamente
afectados por la contaminación por metales pesados como plomo
y otros
elementos tóxicos.
Con respecto a
La Oroya, los monitoreos de plomo en sangre han sacado a la
luz evidencia de
una situación extremadamente seria de deterioro de la salud de la
población. Por
ejemplo, los últimos datos que se conocen por comunicados de prensa
sobre el
monitoreo efectuado por la Dirección General de Salud Ambiental - DIGESA
en convenio con
Doe Run Perú en 788 niños indica que el 99.9% de menores de 5
años en La Oroya
tiene niveles altos de plomo que están muy por encima del nivel de
preocupación de
0 µg/dl (microgramos de plomo por decilitro de sangre), según lo
establecido por
los Centros de Prevención y Control de Enfermades (CDC) de Estados
Unidos y la
Organización Mundial de la Salud (El Correo, de abril de 005).
Es dentro de
esta preocupación sobre el deterioro de la salud causado por la
contaminación
ambiental en la que se inscribe la invitación a la Facultad de Salud
Pública de la
Universidad San Luis de realizar el estudio sobre la contaminación
ambiental en los
hogares de La Oroya y Concepción y sus efectos en la salud de sus
residentes.
2. Invitación a la Facultad de
Salud Pública de la Universidad Jesuita
San Luis en St. Louis, Missouri,
Estados Unidos
Profesionales de
la salud y organizaciones e instituciones de la sociedad civil
en el Perú,
lideradas por la Arquidiócesis de Huancayo, han tomado la iniciativa de
alertar y educar
a la población de La Oroya sobre los daños a la salud causados por la
contaminación
ambiental.
A pesar de que
ahora hay más información acerca de los niveles de contaminación
en el ambiente
de La Oroya, es necesario tener un mejor conocimiento sobre el impacto
de contaminación
no sólo del plomo sino de otros metales tóxicos como el cadmio y
el arsénico en
los hogares y la salud de los residentes en La Oroya. Sin embargo, la
información que
existe sobre contaminación en los hogares es muy limitada y por esta
razón Monseñor
Pedro Barreto, S.J., Arzobispo Metropolitano de Huancayo a nombre
de las
organizaciones de la sociedad civil extendió una invitación a la Facultad de
Salud
Pública de la
Universidad San Luis para que dirija un estudio científico que responda
a las siguientes
preguntas:
( ) ¿Cuáles son los
niveles de contaminación por plomo, arsénico, cadmio y otros
metales en los
hogares de las poblaciones de La Oroya y Concepción?
( ) ¿Cuáles son
los indicadores biológicos o efectos observables de estos niveles
en la salud de
los residentes de estos hogares?
( ) ¿Cómo pueden
los resultados de este estudio servir para el diseño y ejecución
de planes y
programas de prevención para la protección de la salud de las
comunidades
afectadas por la contaminación ambiental?
La Facultad de
Salud Pública de la Universidad San Luis respondió de manera
favorable a esta
invitación y se comprometió como institución a diseñar y ejecutar
el estudio
solicitado conforme a los más altos requisitos de rigor científico y apego a
las normas de
los Estados Unidos y del Perú. Una de las razones principales en las
que se sustenta
este compromiso es la extensa capacidad profesional que la Facultad
ha adquirido en
el campo de la investigación científica y la educación referente a
exposición al
plomo y otras sustancias. Más detalles de la capacidad institucional de
la Facultad se
ofrecen a continuación.
3. Capacidad Institucional de la
Facultad de Salud Pública
de la Universidad San Luis
La Universidad
San Luis, fundada en St. Louis, Missouri, en 8 8 es la segunda
universidad
jesuita más antigua de los Estados Unidos. Su población universitaria
incluye más de
7,000 estudiantes a nivel de licenciatura y 4,000 estudiantes a nivel de
maestría y
doctorado que vienen de los 50 estados de los Estados Unidos y de cerca de
80 países en el
mundo.
Como todas las
instituciones educativas de los jesuitas, la Universidad San Luis
pone especial
énfasis en la educación de la persona en su conjunto (mente, cuerpo,
corazón y
espíritu) para que ésta pueda contribuir a la sociedad de manera más
completa y eficaz.
Igualmente, la Universidad San Luis se caracteriza por su énfasis en
el rigor
académico y en el liderazgo basado en el conocimiento científico y en valores
morales de
respeto a la dignidad humana.
La Facultad de Salud
Pública de la Universidad San Luis de Missouri tiene la
distinción de
ser la única facultad de salud pública de una universidad jesuita en los
Estados Unidos y
la única en el estado de Missouri. La Facultad de Salud Pública tiene sus
orígenes en el Centro
de Estudios de Servicios de Salud creado en 979. La ampliación
de programas,
estudiantes y profesorado, y el crecimiento de la investigación científica
hicieron posible
que en 99 la Facultad de Salud Pública se constituya como tal con
la debida acreditación
institucional que rige para las facultades de salud pública en los
Estados Unidos.
Actualmente, la Facultad es parte del grupo de unidades académicas
dedicada a la
salud humana que incluye las facultades de medicina y enfermería, y
demás ciencias auxiliares
de la salud.
Desde su
fundación la Facultad de Salud Pública de la Universidad San Luis se
ha dedicado a
proveer programas educativos a nivel de maestría y doctorado para
preparar
profesionales en las carreras de servicios de salud, promoción y prevención
de enfermedades
y riesgos para la salud. Uno de los aspectos que caracteriza a la
Facultad es el
reconocimiento de la necesidad de establecer relaciones con individuos y
organizaciones
que hacen salud comunitaria para trabajar conjuntamente con ellos en
proyectos de
educación, investigación y servicio a la comunidad. Este trabajo colectivo
se ha concretado
a través de la participación de la Facultad en comités, asociaciones,
convenios y
consorcios con diversas entidades en todos los campos de la salud.
La División de
Salud Ambiental y Ocupacional es una de las cinco divisiones
académicas en el
Departamento de Salud Comunitaria en la Facultad de Salud Pública.
Las otras
divisiones incluyen epidemiología, bioestadística, ciencias del comportamiento
y políticas de
salud. Además de las actividades orientadas a impulsar la misión y la
filosofía de la
Facultad, la División de Salud Ambiental y Ocupacional se dedica a la
enseñanza y la
capacitación en los principios, técnicas y conceptos básicos de diseño,
implementación y
evaluación de programas de salud ambiental, y en la investigación
científica con
fines prácticos de prevención y mejoramiento de la salud.
Los
investigadores de la División de Salud Ambiental y Ocupacional de la Facultad
de Salud Pública
de la Universidad San Luis han realizado varios estudios en los Estados
Unidos sobre la
exposición al plomo y tienen varios años de experiencia en el diseño,
ejecución y
evaluación de proyectos de investigación, educación y capacitación sobre
la prevención de
la contaminación por plomo. Estos proyectos han sido financiados
por las agencias
del gobierno de los Estados Unidos como la Agencia de Protección
Ambiental, EPA;
el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, HUD; los
Centros de
Prevención y Control de Enfermedades, CDC; y por varias fundaciones y
organizaciones
sin fines de lucro. Una muestra de estos proyectos y de las publicaciones
científicas de
la División de Salud Ambiental y Ocupacional se ha incorporado a los
protocolos de
este estudio.
DISCUSIÓN
DE RESULTADOS
1.Nueva información sobre
cadmio, arsénico
y otros elementos tóxicos
Uno de los
aspectos novedosos de este estudio es el de proporcionar evidencia
científica de
biomarcadores para otros metales además del plomo como son el
cadmio y el arsénico.
Estos tres metales son el foco de atención del estudio sobre la
contaminación
ambiental en los hogares de La Oroya y Concepción y sus efectos en la
salud de sus
residentes. Además de estos tres metales se han incorporado al estudio
otros elementos
tóxicos de interés como el antimonio y otros que se han mencionado
antes en este
informe. Posteriormente, se informará con más detalle sobre los niveles
encontrados en
orina y sangre de estos otros metales.
La preocupación
sobre los elementos tóxicos analizados en este estudio se basa en
la evidencia
científica que existe sobre su impacto negativo en la salud. La siguiente
tabla resume los
potenciales efectos cancerígenos y no cancerígenos de la exposición a
estos elementos.
2. La utilidad de la comparación
entre La Oroya y Concepción
La metodología
de estudio comparativo ha permitido observar significativas
diferencias
entre La Oroya como población de estudio y Concepción como población
de control. Estas
diferencias confirman la hipótesis inicial de que los niveles de metales
pesados y otros
elementos tóxicos serían mayores en La Oroya que en Concepción.
Además en el
caso del plomo, cadmio, y arsénico los niveles de estos metales tanto
Efectos de Metales
en la Salud
Metales No - Cancerígeno
Cancerígeno
Riñón
Irritabilidad
Disfunción cognitiva y
de conducta, Niveles Inferiores
de Coeficiente
Intelectual
Debilidad Muscular,
parálisis
Arsénico
Coma, Muerte
Irritación vías
respiratorias Pulmón
Naúsea, Vómito
Piel anormal, Oscuridad
de piel, Verrugas, Lesiones
Vesícula
Piel
Hígado
Disfunción de Riñones,
Fracaso de Riñones Pulmón
Pérdida de Densidad de
Hueso Próstata
Fuente: US Centres for Sisease Control & Prevention Agency for
Toxicological Substances & Disease Registry.
Metales
Potenciales Efectos de Metales en la Salud
No Cancerígeno
Cancerígeno
Plomo
Irritabilidad
Riñón
Disfunción cognitiva y
de conducta, Niveles Inferiores de
Coeficiente Intelectual
Debilidad Muscular,
parálisis
Coma, Muerte
Arsénico
Irritación vías
respiratorias Pulmón
Naúsea, Vómito Vesícula
Piel anormal, Oscuridad
de piel, Verrugas, Lesiones Piel
Hígado
Cadmio Disfunción de Riñones,
Fracaso de Riñones Pulmón
Pérdida de Densidad de
Hueso Próstata
4
en La Oroya como
en Concepción están en su gran mayoría por encima de la media
geométrica de la
población de Estados Unidos como población de referencia.
3. Concepción también tiene
contaminación
A pesar de que
se esperaba observar menores niveles de contaminación manifestada
en los
biomarcadores de plomo, cadmio y arsénico en Concepción, sorprende sin embargo
que existe
niveles de preocupación de estos tres metales en la población de Concepción,
la “ciudad
ecológica” del Valle del Mantaro. Esto sugiere que la contaminación ambiental
y sus secuelas
de salud no están circunscritas solamente a La Oroya sino que tienen un
carácter
regional que se extiende por el valle del río Mantaro.
4. El problema de la exposición
combinada a varios elementos tóxicos
Los resultados
del muestreo de sangre y orina en La Oroya y Concepción son un
llamado de
atención al problema de la acción combinada de varios metales pesados
y elementos
tóxicos en las dos poblaciones. Esta sinergia plantea serios retos de
investigación
científica sobre el impacto en la salud del conjunto de metales pesados y
elementos
tóxicos y de implementación de soluciones integrales de prevención.
Medias Geométricas
para los otros Metales -La Oroya y Concepción
Medias
Geométricas (ug/L)
Elemento Medido La
Oroya Concepción Población EEUU
Sangre
Mercurio 0.94 0.87
0.36
Orina
Bario 2.16 2.5 1.52
Berilio***
Cesio 23.32 21.69 4.81
Cobalto 0.57 0.63
0.379
Molibdeno* 53.58 73.37
45
Platino 0.07 0.05 **
Antimonio* 4.02 1.56
0.134
Talio 0.53 0.65 0.165
Tungsteno 0.05 0.07
0.082
Uranio 0.01 0.01 0.009
* Estadísticamente
Significativo entre La Oroya y Concepción (p<0.05)
** Debajo del Nivel de
Detección (.009 ug/l)
*** 95% de Muestra
Debajo del Nivel de Detección (0.072 ug/L)
4
5. Evidencia de grave crisis de
salud en La Oroya
Los resultados
del muestreo biológico confirman la gravedad de la situación de
salud
comunitaria en la ciudad de La Oroya y especialmente en La Oroya Antigua.
Como crisis se
entiende los significativamente mayores niveles de riesgo para la
salud que
existen para todos los grupos poblaciones y sobre todo para los grupos más
vulnerables como
son los infantes y niños de corta edad.
Los resultados
de plomo confirman las tendencias observadas en monitoreos
previos que
indican la presencia de niveles elevados de plomo en sangre en toda la
población oroina
y, lo que es más grave, niveles por sobre los 45 µg/dL para gran parte
de la población,
que ya no son solo niveles de preocupación sino de emergencia médica
de acuerdo al
CDC.
Los resultados
de cadmio, arsénico y antimonio que han sido estudiados
proporcionan
evidencia científica adicional que se suma al impacto negativo de la
contaminación
ambiental de La Oroya. En palabras de los pobladores de La Oroya,
cada día son servidos
un “cóctel toxico” vía aire, agua, polvo y tierra. Estos primeros
resultados
proporcionan la evidencia científica que nos permite medir los elementos
tóxicos que
componen este cóctel para avanzar en la discusión de medidas de prevención
que efectivamente
contribuyan a detener el impacto de la crisis ambiental, y para
empezar a
implementar políticas y programas de prevención integral no sólo para
La Oroya sino
también para Concepción y otras poblaciones similares del valle del
Mantaro.
UNIVERSIDAD SAN LUIS, Missouri, MO, Estados Unidos de Norteamérica.
División de salud ambiental.
Facultad de Salud Pública.
ARZOBISPADO DE HUANCAYO, Perú.